«La decisión de contratar a personas con discapacidad se debe a mi deseo de dar a las personas una oportunidad y aprovechar su capacidad. También quiero crear un ambiente mejor y más tolerante en el equipo y dar ejemplo de diversidad. Era consciente de la responsabilidad, así que me puse en contacto con un proveedor de servicios para solicitantes de empleo con discapacidad».
«Este proveedor de servicios tenía un candidato, el Sr. Barth. Sus cualificaciones, concentración y capacidad de trabajar con mucha precisión, coincidían con las tareas que podíamos necesitar en el departamento de contabilidad donde podíamos contratar a alguien. El proveedor de servicios sugirió comenzar con un periodo de prueba, para averiguar si podíamos funcionar juntos. Durante este periodo, el Sr. Barth fue supervisado intensamente por el proveedor de servicios. Yo enseguida comprobé que podíamos funcionar muy bien. Afortunadamente, este fue también el caso del Sr. Barth y de uno de los miembros de mi plantilla, su supervisor. Decidimos continuar nuestra relación y le ofrecimos un contrato que aceptó. Ahora, trabaja seis horas al día y recibe un salario acorde con sus cualificaciones».
«El Sr. Barth se ha convertido en un compañero válido. Trabaja muy concentrado y con precisión. Sus tareas incluyen contabilidad y mantenimiento de cuentas. Hemos aprendido sobre su forma de trabajar. Para Barth, los procedimientos deben ser exactos. Si algo no sale de acuerdo con el plan, el Sr. Barth se confunde. Por ejemplo, el estado de cuentas no debe hacerse todos los días, sino solo cuatro veces a la semana. Sin embargo, el Sr. Barth está acostumbrado al procedimiento de hacer el estado de cuenta al comienzo del día hábil. De lo contrario, no puede comenzar el día. Entonces, decidimos hacer el estado de cuenta todos los días, para apoyar al Sr. Barth en su forma de trabajo».
«Además, tiene que despedirse de todos saludándoles con la mano cuando se van a casa. De lo contrario, no puede salir del edificio. Sus compañeros lo asumen, pero a veces no le ven porque están atendiendo a sus invitados. Luego se para durante mucho tiempo y sigue saludando. Al principio, esto era molesto para sus compañeros. Finalmente lo han aceptado y tratan de despedirse de él en todas las circunstancias. Pero el Sr. Barth también ha aprendido a aceptar que no siempre es posible y que puede abandonar el lugar de trabajo sin ese contacto. Su coach ayudó mucho en ésto. Tratar con el Sr. Barth requiere paciencia, pero esto aumenta el espíritu de equipo y contribuye a apreciar más las cosas. No queremos perderlo como empleado».
«Afortunadamente, todos prestamos atención a las necesidades del Sr. Barth en el día a día. También nos preocupamos de no interrumpir el ritmo de trabajo y somos muy cuidadosos y lentos en la introducción de nuevas tareas o en cambiar el ritmo de trabajo. Sus compañeros tienen en cuenta estas características específicas en su comunicación diaria. Me doy cuenta de que une al equipo. También son tolerantes con los errores y malentendidos que pueden tener entre ellos».
«Estamos contentos con el apoyo del entrenador de trabajo del proveedor de servicios. Él apoya al Sr. Barth y nosotros con los cambios en los procesos de trabajo y las cuestiones personales. En caso de malentendidos en la comunicación, apoya a todas las partes involucradas. Además, el supervisor del Sr. Barth es apoyado por él. Se entienden bien. Su jefe informa de todas las situaciones fuera de los procesos de trabajo al entrenador. Él tiene como jefe, la responsabilidad de garantizar un buen ritmo en el trabajo».
«Estoy feliz de tener al Sr. Barth como empleado. Debido a sus habilidades de concentración y precisión, realiza las tareas de manera excelente. Podemos confiar en que no olvidará nada y hará todo bien al detalle. El equipo aporta mucha comprensión y voluntad de cooperar. La incorporación del Sr. Barth a la plantilla, contribuye a un ambiente familiar donde todos son bienvenidos. La cooperación en el equipo se vuelve más cálida y humana. Recomendaría a mis compañeros empresarios que también abran sus puertas para los solicitantes de empleo con discapacidad. Cuando lo hagan, les aconsejo encarecidamente que pidan apoyo».