Portugal: un entorno familiar
Ricardo, trabajador del comercio minorista con discapacidad intelectual leve, Hugo, dependiente con cardiopatía, aportan equilibrio y crecimiento sostenido en el entorno laboral de Portinha & Carvalho
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Una empresa en crecimiento y la necesidad de una mano de obra estable

«Con un aumento del volumen de ventas, necesitábamos a alguien que nos ayudara, concretamente en el almacén, que pudiera ocuparse de algunas tareas sencillas que estaban consumiendo demasiado tiempo de gestión. Estaba cansado de que la gente entrara y saliera sin estabilidad, así que acudí a la organización local de discapacitados, para preguntar si había alguien que pudiera ajustarse a nuestras necesidades, y fue entonces cuando me sugirieron a Ricardo.»

La fiabilidad compensa la supervisión

«En la empresa, Ricardo nos ayuda en la actividad comercial general: atención al cliente, envasado de productos, gestión de existencias y pedidos, limpieza y mantenimiento de los espacios de la tienda principal y del almacén.

Al principio, tuvo algunas dificultades para conocer todos los productos -sobre todo para conocer y poder distinguir todos los nombres y tipos de productos-, pero siempre le apoyamos y le ayudamos, y aunque necesite cierta supervisión, a menudo me olvido de que Ricardo tiene algunas limitaciones, porque las dificultades siempre las ha superado con facilidad.»

Pensé que sólo necesitaba un empleado, pero resultó que dos forman el equipo perfecto

«El proveedor local de servicios nos pidió que integráramos temporalmente a otro becario, Hugo, en un momento en que pensábamos que no necesitábamos a nadie más. Aceptamos porque las prácticas iniciales son gratuitas para la empresa. La contribución de Hugo a la empresa demostró ser un activo valioso, así que decidimos quedarnos con él, y mejoramos su convenio de prácticas a un contrato de trabajo permanente este año.»

Se complementan

«En nuestro equipo, cada uno tiene su papel, y cada uno es esencial para el buen funcionamiento de la empresa. Ricardo ayuda más en las tareas físicas -transporte de mercancías-, y Hugo se encarga del mantenimiento de los productos y de interactuar con los clientes, lo que me permite tener más tiempo para la gestión y la burocracia. Tenemos un gran ambiente de trabajo, y mantenemos un entorno familiar: ellos me ayudan, y yo les ayudo. Tenemos una relación de complementariedad y cooperación, y compañerismo: siempre asistimos juntos a los eventos empresariales, como un equipo.»

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